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INFANCIA Y AUTISMO

“Tarareando mis canciones mientras el pajarito pía y pía…,la canción que le gusta a Piolín el pajarito cantarín…”

Detectar de forma temprana cualquier signo o sospecha durante el desarrollo temprano constituye la mejor forma de atender y prevenir dificultades posteriores. La atención continuada desde los primaros años es importantísima para acompañar el desarrollo acorde a su edad cronológica:

¿Tú me entiendes?
Mi casita dulce y suave como a mí me gusta

SÍNTOMAS QUE A LOS PADRES LES AYUDAN A DETECTAR LOS PRIMEROS SIGNOS

Muchos niños con el trastorno del espectro autista (TEA) muestran diferencias en el desarrollo cuando son bebés –especialmente relacionados con sus habilidades sociales y el desarrollo del lenguaje. Debido a que por lo general se sientan, gatean y caminan a tiempo, con frecuencia algunas diferencias obvias en el desarrollo de los gestos, juegos de simulación, el lenguaje y las destrezas sociales pasan desapercibidas. Además de los retrasos en el habla y las diferencias de comportamiento, los progenitores pueden notar algunas diferencias en la forma como su hijo se relaciona con sus pares o con otros niños de su edad, por ejemplo cuando está en el parque no juega, no interacciona con el resto.

Un niño con TEA no tendrá exactamente los mismos síntomas que otro niño –el número y la gravedad de los síntomas puede variar mucho.

Diferencias sociales de los niños con autismo:

  •     No mantiene contacto visual o establece muy poco contacto visual.
  •     No responde a la sonrisa ni a otras expresiones faciales de los padres.
  •     No mira los objetos ni los eventos que están mirando o señalando los padres.
  •     No señala objetos ni eventos para lograr que los padres los miren.
  •     No lleva objetos de interés personal para mostrárselos a los padres.
  •     No suele tener expresiones faciales adecuadas.
  •     Es incapaz de percibir lo que otros podrían estar pensando o sintiendo al observar sus expresiones faciales.
  •     No demuestra preocupación (empatía) por los demás.
  •     Es incapaz de hacer amigos o no le interesa hacerlo.

Diferencias de comunicación en los niños con autismo:

  •     No señala cosas para indicar sus necesidades ni comparte cosas con los demás.
  •     No dice palabras sueltas a los 16 meses.
  •     Repite exactamente lo que otros dicen sin comprender el significado (generalmente llamado repetición mecánica o ecolalia).
  •     No responde cuando lo llaman por su nombre pero sí responde a otros sonidos (como la bocina de un automóvil o el maullido de un gato).
  •     Se refiere a sí mismo como “tú” y a otros como “yo”, y puede mezclar los pronombres.
  •     Con frecuencia no parece querer comunicarse.
  •     No comienza ni puede continuar una conversación.
  •     No usa juguetes ni otros objetos para representar a la gente o la vida real en los juegos simulados.
  •     Puede tener buena memoria, especialmente para los números, las letras, las canciones, las canciones publicitarias de la televisión o un tema específico.
  •     Puede perder el lenguaje u otros logros sociales, generalmente entre los 15 y 24 meses (que con frecuencia se denomina regresión).

Cómo se puede distinguir a un niño con autismo de otros niños con desarrollo típico.

Aquí le brindamos algunos ejemplos que pueden ayudar a los padres a identificar los síntomas tempranos del autismo.

A los 12 meses

  •     Un niño con desarrollo típico voltea su cabeza cuando oye su nombre.
  •     Un niño con TEA puede que no voltee a mirar, incluso después de repetir su nombre varias veces, pero sí response a otros sonidos.

A los 18 meses

  •     Un niño con retrasos del habla, señala con el dedo, hace gestos o expresiones faciales para compensar por su falta de habla.
  •     Un niño con TEA puede no hacer intentos para compensar su retraso del habla o puede limitarse a hablar imitando o repitiendo lo que oye en la televisión o lo que acaba de oír.

A los 24 meses

  •     Un niño con desarrollo típico trae un imagen o fotografía para mostrarle a su madre y comparte la alegría que le causa con ella.
  •     Un niño con TEA puede traer un frasco o envase de burbujas de jabón para que se lo abra, pero no hace contacto visual con su madre o muestra alegría de jugar juntos.

La importancia de un buen Diagnóstico Psicopedagógico a tiempo

La evaluación del médico de la rutinas del niño

En cada chequeo del bienestar del bebé o chequeo pediátrico, el médico evaluará el desarrollo del niño para detectar cualquier problema, incluso si usted no informara sobre ningún signo de autismo u otros problemas. Además, la Academia Americana de Pediatría (AAP por sus siglas en inglés) recomienda que los médicos utilicen herramientas específicas sobre ASD para evaluar el desarrollo del niño en las visitas a los 18 y los 24 meses, independientemente de que tenga factores de riesgo de ASD.

Durante estas evaluaciones del desarrollo, el profesional de la salud podría:

  • Hacerle preguntas específicas sobre las acciones y la conducta de su hijo.
  • Pedirle que rellene un cuestionario sobre la conducta de su hijo.
  • Hablar directamente con el niño.

Evaluaciones especializadas sobre ASD

El médico podría utilizar una prueba específica para detectar el ASD. Esta prueba podría ser la Lista de Verificación para el Autismo en los Niños Pequeños (CHAT por sus siglas en inglés), la Lista de Verificación Modificada para el Autismo en los Niños Pequeños (M-CHAT por sus siglas en inglés) u otra prueba.

Además, el médico también podría recomendar que se le haga al niño un análisis de sangre para descartar otras enfermedades y problemas.

Según los resultados del análisis de sangre y de las evaluaciones del desarrollo y demás pruebas, el médico podría:

  • descartar el autismo o
  • derivar al niño a un especialista en desarrollo infantil psicopedagogo para obtener un diagnóstico psicopedagógico.

En qué consiste el Diagnostico Psicopedagógico

DSM-V:. Dado que los criterios para el diagnóstico del ASD cambiaron en el año 2013 (véase debajo), las investigaciones en curso ayudarán a garantizar que estas pruebas de detección identifiquen correctamente a los niños que cumplen con los nuevos criterios del ASD.

Diagnóstico del ASD

La Asociación Americana de Psiquiatría, una sociedad de psiquiatras profesionales, actualizó en mayo de 2013 los criterios para el diagnóstico del autismo. Los criterios se publicaron en la quinta edición del Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales (DSM-5).

Según los criterios del DSM-5, una persona tiene ASD si:

  • Tiene problemas con la comunicación y las interacciones sociales, como por ejemplo:
    • No responde adecuadamente a las señales sociales y emocionales.
    • Presenta déficits en las comunicaciones no verbales durante las interacciones sociales.
    • Tiene dificultad para hacer amigos, mantenerlos y entender las relaciones.
  • Tiene al menos dos tipos de patrones de conducta repetitivos. Estos podrían incluir movimientos repetitivos, rutinas inflexibles, intereses muy restringidos o respuestas inusuales a determinados datos sensoriales, como la forma en que se siente un objeto particular.

Los especialistas solemos utilizar diversas herramientas para diagnosticar el autismo. La única herramienta que actualmente se ajusta a los criterios revisados del DSM-5 es la Escala de Observación para el Diagnóstico del Autismo (ADOS-2).Sin embargo, esta herramienta por sí sola no es suficiente para diagnosticar el ASD. Las herramientas de diagnóstico existentes se están modificando para ajustarse mejor a los criterios del DSM-V. Existen test y pruebas más potentes que diagnostican características de forma más aproximada y certera a la edad de 4 a 6 años.

Durante una evaluación con la ADOS-2, el especialista interactúa directamente con el niño en actividades sociales y juegos. Por ejemplo, el especialista verá si el niño responde a su nombre y cómo se desempeña en juegos de simulación, por ejemplo con muñecas. El especialista busca características específicas distintivas del ASD. Para que se le diagnostique ASD, un niño debe haber tenido síntomas desde una edad temprana y haber llevado un seguimiento pediátrico que finalmente determine que los síntomas se manifiestan como juicio clínico certero. En el caso de que no hayan existido síntomas durante la evolución del desarrollo temprano cabría el juicio de varios expertos médicos y psicopedagogos para diagnosticar si efectivamente se trata de ASD o  TGD según remite el DSM-IV.

Me siento muy agradecida por haber recibido el diploma por la Paz en septiembre del 2018. Me considero una persona afortunada porque me encanta mi profesión. Calificaría mi labor como: cercana, ecuánime. Me siento enriquecida porque conozco a personas maravillosas a las que tanto tengo que agradecer y con los que aprendo cada día. Y a los Adolescentes que tienen la valentía y el coraje de permitirme acompañarles en el tránsito de su hilo biográfico para encontrar juntos el sentido de los acontecimientos de su propia vida y valor en potencia. A los adultos, familias ideales que me apoyan y me confían lo que más quieren, me acompañan y se muestran encantados con los logros que vamos alcanzando y qué tanta alegría les causa. Mi experiencia en intervención Infantil y con adolescentes durante aproximadamente veinte años.Mi especialización está dirigida en tres ámbitos: conducta-comportamiento, aprendizaje, alteraciones del Lenguaje y del HABLA. Adoro y disfruto con retos profesionales de la gran talla llevando a cabo acompañamiento e intervención a perfiles de Espectro de Autismo tanto como a niños que presentan perfiles de altos de Atención con TDAH así, como los niños de Altas Capacidades. Soy orientadora escolar y colaboro con los Centros Escolares. Otros ámbitos de interés como la formación, la negociación familiar, escolar y el liderazgo empresarial, también se encuentran en mi Proyecto.